Cajas.
Blancas. De alto brillo. Escondidas. En la balda más alta. Fuera. Fuera. De mi alcance. No os quiero ver. Ni abrir.
A veces las abro. Por motu propio. Fuera celofán. Ras. Imágenes. Aumentadas. Sonrisas. De prestado. Que se clavan. En el centro. Con fuerza.
````````
Y el dolor reaparece. Envenenando. La estancia.
Patada. Debajo de la cama.
Quédate ahí puta.
Sí, aunque yo te llame.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
¡¡¡ARGH!!! No se dice motu propio a secas, no por motu propio.
Lo siento, debía decírtelo. ¡Un abrazo poético-sentimentaloide!
Publicar un comentario