sábado, 6 de diciembre de 2008

Cajas.


Blancas. De alto brillo. Escondidas. En la balda más alta. Fuera. Fuera. De mi alcance. No os quiero ver. Ni abrir.

A veces las abro. Por motu propio. Fuera celofán. Ras. Imágenes. Aumentadas. Sonrisas. De prestado. Que se clavan. En el centro. Con fuerza.
````````
Y el dolor reaparece. Envenenando. La estancia.

Patada. Debajo de la cama.
Quédate ahí puta.

Sí, aunque yo te llame.

1 comentario:

TheWriter dijo...

¡¡¡ARGH!!! No se dice motu propio a secas, no por motu propio.

Lo siento, debía decírtelo. ¡Un abrazo poético-sentimentaloide!